Rufino Tamayo

Oaxaca, 1899 - Ciudad de México, 1991

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BIOGRAFÍA - Rufino Tamayo (Oaxaca, 1899 - Ciudad de México, 1991)


Rufino Tamayo nació el 26 de agosto de 1899 en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Hijo único de Manuel Arellanes y Florentina Tamayo. Su padre abandonó la familia cuando él era un niño, por lo que él a su vez decidió abandonar su apellido paterno para identificarse definitivamente con su madre y la familia materna. Su madre nació en la ciudad de Tlaxiaco, un asentamiento prehispánico que se localiza en la Mixteca alta oaxaqueña, y que ha sido habitado a lo largo de más de dos mil años. Después de haber sufrido el abandono de su padre, Rufino Tamayo también perdió a su abuelo, quien había sido su padre sustituto y al poco tiempo perdió a su madre, cuando sólo contaba con 8 o 9 años de edad. Huérfano emigró con su tía Amalia a la Ciudad de México al mismo tiempo que estallaba la Revolución Mexicana. 

Aunque le gustaba mucho la música y quería ser músico, al llegar a la Ciudad de México descubrió su facilidad para dibujar y debido a ello surgió su vocación a pintar. En 1917, ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes (antes Academia de San Carlos), después de tres años de estar estudiando, se sentía inconforme y desilusionado con la educación que allí había recibido hasta ese momento, en su mayor parte orientada a un simbolismo ya en desuso. Así que a principios de 1920, siendo director de la escuela Alfredo Ramos Martínez, Rufino Tamayo junto con sus compañeros Agustín Lazo, Gabriel Fernández Ledesma y Julio Castellanos, entre otros, participaron en algunas protestas exigiendo cambios en el programa educativo. El sistema era demasiado académico, no permitía la libertad que los alumnos necesitaban y no se ajustaba a la realidad mexicana. Tamayo y sus compañeros buscaban un cambio de mirada, según palabras de Tamayo: Nos rebelábamos contra los principios impuestos por los académicos, para quienes la perspectiva lo era todo. Textualmente decían “La perspectiva es el arte de reproducir las cosas tal y como se ven”. Esos señores no se dieron cuenta jamás de que el artista, precisamente por serlo ve las cosas de una manera diferente. 

Un año más tarde, en 1921, a raíz de la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Tamayo fue nombrado jefe del Departamento de Dibujo Etnográfico del Museo Nacional de Antropología, cargo que le permitió abandonar de manera definitiva la Escuela Nacional de Bellas Artes, después de cuatro años de estudios. Su trabajo consistía en hacer dibujos etnográficos que sirvieran a los artesanos para copiar diseños del arte prehispánico y popular. Este trabajo fue contundente para su futuro como artista, al respecto él comentó: Eso me abrió un mundo; me puse en contacto con el arte prehispánico y con las artes populares. De inmediato descubrí que ahí estaba la fuente par mi trabajo: nuestra tradición. Traté entonces de olvidar lo aprendido en la Escuela de Bellas Artes, incluso me endurecí la mano para empezar de nuevo. Comencé a deformar las cosas, pensando siempre en el arte prehispánico. Sus proporciones no eran las clásicas que me enseñaban en la escuela; ciertamente la belleza del cuerpo humano no se encuentra en la medida de las siete cabezas. En el arte prehispánico hay una libertad absoluta en lo que se refiere a las proporciones. Me fijé también en los colores que usaban nuestros antepasados. A partir de entonces, la obra de Tamayo se vio definida por una búsqueda formal que tomó elementos tanto del arte prehispánico como del arte internacional; una dialéctica que caracterizó su particular estilo hasta el final de su carrera.

Ese mismo año, 1921, Tamayo comenzó a impartir clases de dibujo en varias escuelas primarias de la Ciudad de México. En sus clases usaba el Método de Dibujo Best Maugard, que formaba parte de los planes de estudios de la recién creada Secretaria de Educación Pública. El método, cuyo nombre oficial era Método de Dibujo, Tradición, Resurgimiento y Evolución del Arte Mexicano, conocido por los apellidos de su creador, el pintor Adolfo Best Maugard, proponía el uso de siete elementos extraídos del arte prehispánico y popular mexicano, que según Best Maugard, eran los más recurrentes: la espiral, el círculo, el medio círculo, el motivo de la S, la línea ondulada, la línea en zigzag y la línea recta.  

Entre 1922 a 1924, Tamayo estudió la pintura francesa moderna, desde los impresionista y postimpresionistas, hasta los cubistas. En 1925, alquiló un pequeño estudio en la calle de la Soledad, cerca del mercado de la Merced, un espacio que le permitió concentrarse en su pintura.  Al año siguiente a la falta de espacios expositivos, Tamayo organizó su primer exhibición individual en un local que rentó en el Pasaje América, en el centro de la Ciudad de México, donde presentó 20 obras, entre óleos y acuarelas. Fue acompañada de un catálogo con texto de Xavier Villaurrutia. 

Después del éxito de su primer exhibición, Tamayo decidió que era momento de viajar a Nueva York, junto con su amigo el músico y compositor Carlos Chávez. Con el poco dinero que tenían, rentaron el desván de una casa en 14th Avenue, donde vivieron con otros pintores. Algunos de sus vecinos eran Marcel Duchamp, Stuart David y Reginald Marsh.  Por medio del escritor mexicano, Octavio G. Barreda, quien había llegado a Nueva York antes que Tamayo para desempeñar un puesto diplomático,  conoció al crítico de arte Walter Pach, quien a su vez recomendó a Tamayo con la Weyhe Gallery, la cual le compró algunas acuarelas y más tarde, en octubre de ese mismo año, 1926, presentó la primera exhibición individual de Tamayo en Nueva York. En noviembre de 1927 presentó su segunda exposición individual en The Art Center, Nueva York.  En esa ocasión expuso 52 obras. Frank Crowninshield, editor de la revista Vanity Fair y coleccionista de arte, a quien Tamayo conoció por medio de Miguel Covarrubias, hizo la presentación del catálogo.

En junio de 1929, Rufino Tamayo regresó a México y comenzó a impartir clases de pintura, escultura y grabado en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en donde conoció a María Izquierdo, una joven pintora que tomaba clases de pintura. Pronto iniciaron una relación sentimental y formaron pareja por cuatro años. Durante ese tiempo en que vivieron juntos, ambos artistas compartieron ciertas búsquedas pictóricas y de manera natural hubo una influencia mutua entre sus propuestas artísticas. Tamayo tenía claro que su pintura se mantendría al margen de la política, y alejada conceptualmente de la llamada Escuela Mexicana de Pintura encabezada por los muralistas Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco. De igual manera el negarse a pintar un mural con contenido político, le valió el ser expulsado del sindicato de Pintores y Escultores. Ese mismo año, Tamayo presentó una exhibición individual en la recién inaugurada Galería de Arte Moderno del Teatro Nacional, hoy Palacio de Bellas Artes.      

Tamayo viajó por segunda vez a Nueva York en 1931, encontrando una situación económica aún más difícil que la primera vez, debido a la caída de la Bolsa de valores de 1929.  Presentó una exhibición junto con Joaquín Clausell en la John Levy Galleries. Debido a la situación económica regresó a México al corto tiempo.

En 1932, Tamayo fue nombrado jefe del Departamento de Artes Plásticas de la Secretaría de Educación Pública. Realizó entonces el proyecto para el mural Conquista, en el antiguo Museo Nacional (hoy sede del Museo Nacional de las Culturas) en la Ciudad de México, el cual no se realizó pues las autoridades rechazaron la interpretación no historicista. No obstante, en 1933 realizó el mural al fresco La música y el canto en el cubo de la escalera de la Escuela Nacional de Música, en donde conoció a Olga Flores Rivas, quien concluía sus estudios como concertista de piano en el conservatorio. Se hicieron amigos, luego novios y a los tres meses se casaron, en enero de 1934. Ese mismo año Tamayo fue nombrado director del plantel número 2 de la Escuela de Artes Plásticas del Departamento de Bellas Artes.  

En 1936, Rufino Tamayo y Jesús Bracho fueron comisionados por el Secretario de Educación Pública para asistir como delegados al American Artists Congress en Nueva York. Olga lo acompañó en el viaje y sin haberlo planeado, radicaron en Nueva York por los siguientes quince años, pasando los veranos en México.  Ese año Tamayo aceptó un ofrecimiento para dar clases en la Dalton School de Nueva York.  En 1937, el gobierno mexicano lo nombró observador e informador de asuntos educacionales y artísticos en el extranjero, en sustitución de José Juan Tablada. En 1938, pintó su segundo mural al fresco, Revolución, en el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía de la Ciudad de México.  Posteriormente en 1943 realizó el mural al fresco, La naturaleza y el artista: La obra de arte y el espectador, en la Hillyer Art Library del Smith College de Northampton, Massachussets. En 1946, dirigió un taller de pintura en la Brooklyn Museum Art School. En 1948, el Museo del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, presentó una exposición homenaje por sus 20 años de labor artística, 1928-1948.

En 1949, Rufino Tamayo comenzó a residir en París. Al siguiente año representó a México en la XXV Bienal de Venecia junto con José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. También expuso su primer exhibición individual en Europa en la Galerie Beaux-Arts de París. 

Tamayo regresó a México en 1951, presentó varias exhibiciones y realizó varios murales, entre ellos: El mural transportable, Homenaje a la raza india (1952), para la exposición Art mexicain du précolombien a nos jours, la cual se presentó sucesivamente en el Musée d’Art Moderne de París, el Lilijevashe Kunst-Hall de Estocolmo y la Tate Gallery de Londres; los murales Nacimiento de nuestra nacionalidad (1952), y México de Hoy (1953),  para el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México; el mural transportable El hombre (1953), para el Dallas Museum of Fine Arts; los murales La noche y el día y Naturaleza muerta (1954), para el restaurante Sanborn’s; el mural América (1955) para el Bank of the Southwest, Houston, Texas; y el mural Prometeo, Universidad de Puerto Rico (1957).

En 1957, vuelve nuevamente a residir en París, donde fue nombrado Caballero de la Legión de Honor del gobierno francés, expuso en varias galerías, y realizó el mural Prometeo dando el fuego a los hombres (1958), para el nuevo edificio de la UNESCO en París.  

Pintó los murales Israel de ayer e Israel de hoy (1963), para el trasatlántico Shalom; el mural Dualidad (1964), para el nuevo Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México; el mural Tragacañas (1966) para las oficinas del industrial azucarero Roberto García Mora; el mural El mexicano y su mundo (1967), para el vestíbulo del pabellón de México en la Exposición Mundial de Montreal, Canadá; el mural Fraternidad (1968), para el Pabellón de México en la Feria Internacional Hemisfair 68 de San Antonio, Texas, el cual donó al edificio sede de la ONU en Nueva York, en 1971; el mural Energía (1969), para el Club de Industriales de la Ciudad de México; el mural El hombre frente al infinito (1971), para el hotel Camino Real de la Ciudad de México;  el mural Eclipse total (1977), para el Grupo Industrial Alfa, Ciudad de México y el mural en vidrio El Universo, para el Museo de Arte Moderno, Ciudad de México.

En 1974 se inauguró en la ciudad de Oaxaca el Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, que alberga 1,300 piezas coleccionadas por Tamayo a lo largo de los años. En 1977, la XIV Bienal de Sao Pablo le rindió un homenaje continental como decano del arte latinoamericano, con la exposición de 125 óleos, 60 obras gráficas y dos murales. En 1980, realizó sus primeras esculturas monumentales, Homenaje al sol, para la ciudad de Monterrey y Germen para el Centro Cultural Universitario de la UNAM, Ciudad de México. En 1981, se inauguró el Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo, Ciudad de México, para el cual Rufino Tamayo donó su colección de más de 300 obras (pintura, dibujo, gráfica, escultura y tapiz) de 168 artistas internacionales, además de un importante conjunto de su propia obra.

Según palabras de Octavio Paz: La pintura de Rufino Tamayo ha cobrado una importancia decisiva para el arte contemporáneo, tanto por su gran altura, mantenida a lo largo de una intensa vida, como por su especial significación. Fue, de manera muy visible, uno de los grandes creadores de América y, al mismo tiempo, uno de los artistas que supo calar con mayor profundidad la realidad del hombre de hoy, traspasando de algún modo su dimensión histórica. Su conocimiento de las grandes culturas precolombinas le permitió realizar una extraordinaria síntesis, que participa de una concepción universalista del arte. Rufino Tamayo buscó lo esencial, que expresa en una gama de color voluntariamente restringida, para valorar al máximo el juego tonal. Los temas tienden a ser sencillos –figuras de hombres y mujeres, animales -casi esquemáticos, aunque cargados de densos contenidos. "Se puede decir –escribe Jacques Lassaigne- que, a semejanza del arte precolombino, la pintura de Tamayo es, a un tiempo, metáfora, geometría y transfiguración". "La pintura de Tamayo, de este modo –comenta a su vez Octavio Paz- es un doble del universo: no su símbolo sino su proyección en tela. El cuadro no es una representación ni un conjunto de signos; es una constelación de fuerzas". 

Podría decirse que del árbol del mestizaje cultural de Rufino Tamayo brotó un arte único, profundamente mexicano y de alcances internacionales. Rufino Tamayo murió el 24 de junio de 1991 en la Ciudad de México.

(Fuentes consultadas: 1. Rufino Tamayo, Trayectos, Museo Tamayo Arte Contemporáneo, 2012; 2. Construyendo Tamayo 1922-1937, Museo Tamayo Arte Contemporáneo, 2013; 3. Rufino Tamayo por Octavio Paz – Jacques Lassaigne)

 

PRINCIPALES EXPOSICIONES INDIVIDUALES

 

1926 Pasaje América, Ciudad de México

1926 Paintings, Watercolors, Drawings and Woodcuts by Rufino Tamayo, Weyhe Gallery, Nueva York

1927 The Art Center, Nueva York

1929 Galería de Arte Moderno del Teatro Nacional, hoy Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

1931 John Levy Galleries, Nueva York

1935 Galería de Arte Mexicano, Ciudad de México

1935 Paul Elder Gallery, San Francisco, California

1937 Julien Levy Gallery (antes John Levy Galleries), Nueva York 

1938 Catherine Kuh Gallery, Chicago

1939 Valentine Gallery, Nueva York

1940 Valentine Gallery, Nueva York

1942 Valentine Gallery, Nueva York

1945 The Arts Club, Chicago

1946 Valentine Gallery, Nueva York

1947 Valentine Gallery, Nueva York

1948 Homenaje por sus 20 años de labor artística, 1928-1948, Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

1950 Galerie Beaux-Arts, París

1951 Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1951 Instituto de Arte Moderno, Buenos Aires, Argentina

1954 Exposición homenaje, Salón de la Plástica Mexicana, Ciudad de México

1954 Recent Paintings by Tamayo, San Francisco Museum of Art, California

1955 Santa Barbara Museum of Art, California

1956 Galería Proteo, Ciudad de México

1956 Galería Souza, Ciudad de México

1956 Knoedler Gallery, Nueva York

1958 Galerie de France, París

1958 Galleria II Millione, Milán

1958 Kunstnernes Hus, Oslo, Noruega

1959 Knoedler Gallery, Nueva York

1960 Galerie de France, París

1961 Gallery One, Londres

1962 Galería Misrachi, Ciudad de México

1962 Knoedler Gallery, Nueva York

1962 Hanover Gallery, Londres

1962 Museo Nacional Bezalel, Jerusalem

1963 Shirogane Geihinkan Hall, Tokio

1964 Exposición retrospectiva 1929-1964, Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1965 Galería Semiha-Huber, Zúrich, Suiza

1966 Galería Misrachi, Ciudad de México

1967 Rufino Tamayo, 50 años de labor artística, Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México

1968 Phoenix Art Museum, Arizona

1970 Perls Galleries, Nueva York

1970 Galería Nacional de Arte, El Salvador

1970 Museo de Bellas Artes, Chile

1973 Perls Galleries, Nueva York

1974 Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1974 Rufino Tamayo, Obras 1960-1974, Musée d’Art Moderne, París

1975 Palazzo Strozzi, Florencia

1976 Museo de Arte Moderno, Ciudad de México

1976 The National Museum of Modern Art, Tokio

1977 Museo de Bellas Artes, Caracas, Venezuela

1977 XIV Bienal de Sao Pablo le rindió un homenaje continental, Brasil

1978 The Phillips collection, Washington D.C.

1978 Southwest II Gallery, Dallas, Texas

1979 Rufino Tamayo, mito y magia, Exposición retrospectiva 1928-1979, en celebración de sus 80 años de vida, R. Guggenheim Museum, Nueva York

1980 Harcourts Gallery, San Francisco, California

1981 Marlborough Gallery, Nueva York

1982 Bernard Lewin Galleries, Beverly Hills, California  

1983 Mixografías, Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo, Ciudad de México

1983 Rufino Tamayo Grafische, Sammlung Albertina, Viena

1984 Marlborough Gallery, Tokio

1985 Exposición retrospectiva, Museo de Arte Moderno, San Antonio, Texas

1986 Museo de Monterrey, Nuevo León

1987 Modern Museum of Art, Woodland Hills, California

1987 Máxima exposición retrospectiva con motivo de la celebración de sus 70 años de labor creadora, en el Palacio de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo, Ciudad de México, que conjunta más de 600 obras

1988 Exposición antológica Rufino Tamayo, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia, Madrid

1989 Rufino Tamayo: pintura y gráfica, Sala principal, Unión de Artistas Plásticos de Moscú, luego se presentó en el Museo Edward Munch de Oslo, Noruega, luego al Museo del Ermitage en Leningrado, y a la Staatliche Kunsthalle, Berlín